?

Log in

No account? Create an account
D/H

Dos aurores y un vibrador, fic.

Porque no hay nada como dulce porno Drarry para celebrar San Valentín...

Título: Dos aurores y un vibrador.
Personajes: Harry, Draco, vibrador.
Género: PWP, humor.
Clasificación: NC-17
Resumen: Creo que el título ya lo dice todo XD Desvergonzado!Draco, Noseentera!Harry
Disclaimer: Los personajes son de Rowling. El vibrador es de Draco. El dinero, definitivamente, no es mío.

Dos aurores y un vibrador

Harry no tenía nada en contra de Draco. Al contrario; en los dos años de entrenamiento con los aurores, Harry había llegado a admitir que Draco había cambiado bastante, que podía llegar a ser un auror más que competente, que estaba dispuesto a compensar por sus errores. Por eso no le había importado que a finales del último semestre de entrenamiento, que pasaban concentrados en la academia de aurores, lo hubieran emparejado con él para compartir cuarto. Al fin y al cabo, Ron lo había dejado el año anterior para irse a ayudar a George en su tienda.

Y aun así, estaba siendo un desastre. Draco era un compañero de cuarto bastante limpio y considerado, pero con los días, Harry había descubierto que también tenía una veta exhibicionista que le estaba volviendo loco. Dormía desnudo, le gustaba darle conversación mientras se vestía y era perfectamente capaz de plantarse en pelotas delante de él y preguntarle si no le parecía que su huevo izquierdo era un poco más grande que el derecho. Harry aún se ponía medio duro cada vez que recordaba la tarde en la que había entrado a la habitación y se lo había encontrado a cuatro patas, desnudo, buscando algo bajo la cama. Había sido una visión gloriosa: dos pequeñas nalgas redondas y blancas, la insinuación de su tentador agujero, sus huevos colgando entre sus piernas, cubiertos de vello apenas un poco más oscuro que el pelo de su cabeza. Oh, había necesitado de toda su fuerza de voluntad para no arrodillarse tras él y devorar ese culo, follárselo con la lengua hasta que Draco se corriera entre gritos. ¿Y qué había hecho Draco al darse cuenta de que Harry estaba detrás de él? ¿Se había puesto rojo y se había cubierto a toda prisa? No, nada de eso. Se había limitado a saludarlo y a seguir con su búsqueda, que al parecer le obligaba a menear el culo de la manera más deliciosa.

Naturalmente, Harry era todo un profesional y estaba dispuesto a mantenerse dentro del más estricto compañerismo. Esperando conseguir que Draco se mostrara un poco más pudoroso, le contó que era gay, pero no le salió bien porque Draco se limitó a contestar, muy sonriente, que él también era gay. No, definitivamente había empeorado las cosas, porque ahora aún le resultaba más fácil imaginarse a sí mismo hundiéndose hasta las pelotas en aquel culito tan dulce. Si al menos Draco hubiera tenido algo de interés en él… Pero los amantes de los que hablaba eran todos niños pijos del mundo mágico europeo. Hasta había salido con un mestizo español con un título nobiliario, el conde de Tontolnabo o algo así. Harry sabía que Chico-que-vivió o no, no podía competir contra esos niñatos ricos.

A pesar de todos esos inconvenientes, Harry se lo pasaba bien compartiendo el cuarto con él. Draco podía ser muy divertido, ahora que había perdido malicia.

-¿No te parece injusto que nos pongan un examen el quince de febrero? –se quejó mientras volvían a las habitaciones tras el entrenamiento del día-. Llámame romántico, pero me gusta follar en San Valentín.

-Sí, muy romántico –dijo Harry, sarcástico.

-Supongo que podría… ¡Oh! –Draco se detuvo, mirando la puerta y Harry vio que había un paquete en el suelo, pegado a ella-. Ya ha llegado.

-¿Qué es? –preguntó Harry con curiosidad.

Draco no le contestó hasta que estuvieron dentro de su habitación y ya tenía el paquete en sus manos.

-Esto es un regalo que me he hecho por San Valentín –le explicó, empezando a desenvolverlo.

-¿Qué es? –volvió a preguntar Harry.

Un segundo después, abrió los ojos como platos. Draco tenía entre sus manos un vibrador de buen tamaño, al que observaba con aprobación y lo que únicamente podría describirse como codicia.

-Guau… Disculpa…

Draco se metió en su cama, cerró las cortinas y un momento después, Harry, que no había asimilado aún esa escena, escuchó un zumbido proveniente de la cama. No, no podía ser… Pero el intenso gemido que Draco soltó a continuación le devolvió a la realidad bruscamente, en especial porque la mitad de la sangre se había ido a sus mejillas y la otra mitad hacia su polla, que ahora se apretaba dolorosamente contra sus pantalones.

Cristo bendito…

Draco dejó escapar otro gemido entrecortado, Harry sólo podía pensar que al otro lado de esas cortinas Draco estaba desnudo, abierto de piernas, metiéndose aquel vibrador por el culo… Oh, joder, joder…

-Oh… Estos han sido… los quince galeones… mejor gastados… de mi vida… Oh, sí…. –Se oyeron unos cuantos sonidos guturales de placer y el zumbido subió repentinamente de intensidad-. Ohohoh… ¡Joder! Sí… Oh, sí…

Harry estaba a punto de estallar. Quería irse, pero los sonidos provenientes de la cama de Draco mantenían pegados sus pies en el suelo. Estaba duro como una piedra y su mano se movió por voluntad propia hacia el bulto de su entrepierna para tratar de aliviar la presión. Oh, había oído multitud de veces a chicos cascándosela, al fin y al cabo había ido a un internado. Pero nunca habían sonado así. Ni siquiera el propio Draco había sonado así antes. Era como si su voz estuviera conectada directamente a la polla de Harry, cada gemido desesperado, necesitado, obsceno.

Había empezado a masturbarse, pero se detuvo cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo. Draco sonaba ya como si estuviera sollozando de placer. Casi a trompicones, Harry salió de la habitación, corrió hacia el cuarto de baño del pasillo y se encerró en uno de los cubículos. Estaba tan duro que bastaron un par de sacudidas para hacerle correrse como si hubiera pegado el mejor polvo de su vida.

Algo le decía que aquello no podía ser bueno.

*****


Si Harry no hubiera conocido ya bien a Draco a esas alturas, habría esperado encontrárselo algo avergonzado por lo que había pasado. Pero le conocía, así que dio por sentado que estaría tan fresco y, efectivamente, no se equivocó. Draco incluso le comentó con complicidad que ese era el mejor vibrador del mercado. Y bueno, lo que estaba claro era que le había encantado, a juzgar por lo poco que tardó en volver a utilizarlo esa noche. Harry observó con incredulidad las cortinas cerradas y se estremeció cuando escuchó el maldito zumbido y los primeros gemidos. No, no, ni hablar, no podría volver a pasar por eso.

-Draco, por lo menos lanza un maldito hechizo silenciador.

Los gemidos de Draco cesaron en seco y por un momento sólo se escuchó el zumbido de la cosa.

-Sólo tienes envidia porque tú no sabes divertirte.

-Sí, lo que tú digas. Lanza un hechizo silenciador.

Por suerte Draco le hizo caso y Harry pensó que por fin había solucionado ese problema.

Se equivocaba.

*****

Draco no había vuelto a jugar con su vibrador sin un hechizo silenciador, pero Harry no tardó en descubrir que no era una medida eficaz del todo. Sencillamente, la vibración se transmitía a la cama, a la habitación, a los cristales. Era sólo un ligero sonido de fondo, pero volvía loco a Harry, quien no cesaba de imaginarse lo que Draco estaba haciendo entre esas cortinas. Notaba cuándo lo ponía en marcha, notaba los cambios de velocidad, de intensidad, con los que se regalaba a sí mismo. Sabía que había algunas noches que duraba horas con la velocidad mínima y que otras buscaba un ritmo rápido y brutal que le hacía crujir los muelles de la cama. Y Harry lo escuchaba, duro, hambriento, luchando por no abalanzarse sobre esa cama, estrellar el vibrador contra la pared y ocupar su lugar, dentro de Draco. Casi todas las noches tenía que levantarse para ir corriendo al cuarto de baño y aliviar allí la punzante tensión en las pelotas; algunas, cerraba también las cortinas, procurando no hacer ruido, y usaba también un hechizo silenciador.

Una noche, Draco olvidó usar ese hechizo y Harry escuchó de nuevo sus roncos gemidos, sus jadeos entrecortados. La vibración era lenta, quería hacerlo durar. Harry maldijo para sus adentros, sintiendo ganas de llorar de pura frustración. Oh, ¿por qué? ¿Por qué? Sonaba tan bien, tan lascivo… La tentación era absoluta. Casi podía sentir la piel cálida y sudorosa de Draco bajo la suya, oler su champú caro. Estaba allí, prácticamente al alcance de su mano, abierto para él, lubricado, perfecto.

No pudo evitarlo y su mano se cerró sobre su erección, casi dolorosa. Esta vez fue él quien dejó escapar un ruido ronco de placer. Podía imaginarse que era Draco quien ejercía esa presión sobre su polla, que Draco gemía y lanzaba suspiros entrecortados gracias a él, y no a un estúpido, estúpido vibrador. Harry se perdió en su fantasía mientras sus caricias y los sonidos de Draco ponían sus nervios en llamas. Con una mano se masajeaba los huevos; la otra se movía arriba y abajo, aferrada a su polla. Quería correrse; quería hacerlo durar.

Estaba tan absorto ya en sus propias sensaciones que tardó unos segundos en darse cuenta de que Draco se había callado. Harry sabía que no se había corrido, así que abrió los ojos, preguntándose qué pasaba. Cuando se dio cuenta de que la cabeza de Draco asomaba entre las cortinas, con los ojos fijos en él, Harry se quedó paralizado de vergüenza. El bulto de su erección en la fina manta de su cama era imposible de ocultar.

-Yo…

Esperaba que Draco, como poco, lo tachara de hipócrita y pervertido. Pero Draco se lamió los labios, esbozando una mueca casi retadora. Y después se dio media vuelta y asomó el culo entre las cortinas, con sus nalgas enmarcando su vibrador, todavía funcionando suavemente.

Todo se volvió rojo.

Harry saltó de la cama, le sacó el vibrador del culo con brusquedad apenas contenida y empezó a devorarlo mientras lo empujaba con todo su cuerpo contra el colchón. Draco quizás habría podido decir “ya era hora”, pero a Harry todo lo que le importaba era enterrar la lengua en su culo, regodearse en el hecho de que los gritos ahogados y suplicantes de Draco eran obra suya. Cuando Draco se corrió, estremecido y tembloroso, Harry siguió lamiendo con voracidad. Estaba loco de deseo, a punto de reventar, pero aún no se había corrido y pensaba hacerlo enterrado hasta las pelotas en Draco.

-Harry… No puedo… -Draco se resistió a sus caricias alrededor de cinco décimas de segundo; después abrió las piernas y se sometió a su lengua y elevó el culo, buscándolo de nuevo, acoplándose a su ritmo-. Oh, Merlín… Harry… Oh, sí… Harry… Mejor lengua del mundo… Sigue así…

En otras circunstancias Harry habría estado dispuesto a dedicarle horas a aquel culo perfecto y su expresivo propietario, pero ya no podía más, así que se apartó, dándole una palmada que provocó un gemido excitado en Draco.

-Date la vuelta.

Draco obedeció y le rodeó el cuello con los brazos para atraerlo hacia él y besarlo, sin importarle demasiado dónde había estado aquella lengua en el último cuarto de hora. Harry le devolvió el beso, hundiendo los dedos en su pelo, alborotado por una vez.

-Vamos, Harry… No puedo esperar más…

Él tampoco, y aun así no pudo evitar dedicarle unos segundos a la polla de Draco, hinchada, goteante, casi pegada a su estómago. Quería saborear cada rincón íntimo de Draco, ¿quién sabe si volvería a tener otra oportunidad semejante?

-Por favor…Por favor, Harry…

-Aguanta… Aguanta un poco más…

-Me estás matando… -dijo, meneando la cabeza a un lado y otro de la almohada, elevando las caderas.

Oh, es que no podía parar, no podía parar. También habría podido pasar horas atendiendo a esa hermosa polla durante horas.

-Eres perfecto… No podría cansarme de ti.

-Harry…

Su voz sonó como un sollozo y Harry sabía perfectamente que Draco estaba a segundos escasos de correrse, así que se apartó a toda prisa.

-No, no, aguanta…

Draco respiró hondo, los ojos apretados, otro sollozo ahogado en la garganta. Harry aprovechó esos segundos de pausa para conjurar lubricante y untarse la polla con él, sin apartar la vista de Draco. Parecía haber recuperado un poco el control de su cuerpo, aunque aún seguía excitado, tembloroso. Harry se colocó entre sus piernas y las puso sobre sus hombros, impaciente. Entonces comenzó a presionar contra su relajada entrada, penetrándole con lentitud. La sensación le abrumó por completo y se oyó a sí mismo recitando una ristra de sílabas incoherentes, medio idas.

Enterrado por fin dentro de Draco, se sintió como si hubiera encontrado su lugar en el mundo. Cualquier intención de hacerlo durar lo más posible –que no habría sido mucho para empezar, con lo caliente que estaba- desapareció de su mente. Quería follárselo con fuerza suficiente como para expulsar de su memoria a todos sus amantes pijos y al maldito vibrador. La frustración de las últimas semanas explotó dentro de él y empezó a moverse con energía, consciente de las exclamaciones de aliento de Draco, de las uñas que le arañaban la espalda. A ver si su maldito vibrador podía follárselo así, a ver si podían todos esos niñatos estirados. La tensión crecía en su interior a cada embestida, llevándolo un poco más cerca de la explosión final. Draco, medio inmovilizado por su peso, por la posición, parecía también al borde de un nuevo orgasmo. Harry se las arregló para agarrarle la polla y empezó a masturbarle, acariciándole la humedad de la punta con el pulgar.

Draco lanzó un grito gutural y se corrió, salpicando sus pechos, sus caras. Harry sintió las contracciones erráticas de Draco alrededor de su polla y se corrió también, gritando su placer con abandono mientras se vaciaba dentro de él. Durante unos preciosos y largos segundos no existió nada en el universo excepto aquel momento de éxtasis. Después cayó junto a Draco, pasando posesivamente un brazo y una pierna por encima de él.

-Ha sido… increíble.

Las palabras sin aliento de Draco le hicieron sonreír con satisfacción.

-¿Mejor que tu vibrador?

-Oooh, no debes preocuparte, Harry –dijo, fingiendo simpatía-. Sólo estaba con él para darte celos. Nunca ha significado nada para mí.

Harry reflexionó sobre las últimas semanas.

-¿Has estado intentando llevarme a la cama todo este tiempo? –preguntó, suspicaz.

La risa de Draco resonó contra su piel.

-¿Tú qué crees?

Harry supuso que sí, pero bien mirado, no le molestó en absoluto. Aunque...

-Podrías haberme... No sé, ¿pedido una cita?

-Eso habría sido demasiado directo, Harry; ya sabes que me gusta ser sutil.

Tras un momento de estupor se dio cuenta de que Draco se estaba partiendo de la risa y él se rió también. Estaba chiflado, pero a él le gustaba así. Y de una cosa estaba seguro; ahora que lo había pillado, no pensaba dejarlo ir.

Fin








Comments

Momentazo total!! Gracias por esto!!
De nada, gracias a ti por leer y comentar ^^
SUTIL?!?

WHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHA

Estuvo increíble!!!

SUTIL!!!
Como para no captar la indirecta XD

¡Gracias!
jajajaja la sutilidad de Draco es la mejor XDDD
Harry es tan lento jajaja pero lo bueno es que siempre acaban en la cama :D
Nada mejor que el porn en este día ;D
Sí, pase lo que pase siempre acaban en la cama, jaja.

Y sí, yo prefiero esto a regalos más tradicionales XD

Gracias ^^
Ay, es uno de esos días en los que viene perfecto leer un pwp sin mucha complicación (aunque en general leo ya poco fic), ha caído perfecto :333
Muchas gracias, me alegra que te haya gustado ^^
jjajajajjajajajajajajaa, ha hecho falta un vibrador par a q harry captara la sutil sugerencia dde Draco de q queria q le follara, pero meintras nos hemos partido d e la risa, menudo tarugo ees el morenazo, hermione tiene razon, jajajajajaja, muy bueno nena, besazosssssssssssssss
Le ha costado, le ha costado XD Me alegra que te haya gustado, gracias por comentar ^^ ¡Besos!
Viva la sutileza XD Aunque teniendo en cuenta de que verdaderamente Harry no lo pillaba...pobre, es un poco cortito, no sólo de vista XDDDD
Sí, sí, Harry estaba espesito en este fic XD ¡Gracias por comentar, me alegra saber de ti! ^^

Edited at 2012-02-16 11:34 pm (UTC)
Noseentera!Harry, sin duda alguna. xD
Jajaja, sabes que una historia te va a gustar cuando no has pasado de leer la ficha y ya te has reído tres veces. xD

El comentario "de verdad" lo dejaré en SH, que ya he visto que también está allí. ^^ Aquí me limitaré a decir que me reído como una loca, y a pasear un poco más mi incultura fandomística haciéndote una preguntita: ¿esto es crack? Porque nunca le he pillado el punto a qué es crack y qué no. Me he quedado con la idea de que crack es una historia de humor con un puntito (o más de un puntito) absurdo, pero no sé si es verdad. ^^U
Y, desde luego, que Draco considere que todo lo que ha hecho es "sutil", ni más ni menos, cumple con ese puntito absurdo xD pero no sé si con eso llega para que sea crack o tiene que serlo más aún.
Sí, no es el Harry más brillante que he escrito XD Me alegra que te haya gustado hasta la ficha, jaja.

Y sí, un poco de crack sí que es. Yo tb lo defino como un humor un poco absurdo, donde los personajes pueden estar un poco OOC si es para causar más gracia y todo eso.

Draco no cree haber sido sutil, fíjate en que se ríe al decir eso. Yo creo que el crack de este fic proviene del hecho de que Draco llegue a esos extremos tan absurdos para atraer a Harry y que éste siga sin sumar dos y dos.

¡Gracias por comentar!

(Anonymous)

Meter la lengua por el ano...

E-L
Es que hay gente para todo...
XDDDDDDDD Espectacular! Me parto con tu Draco y su sutileza jeje ^.^
Saludos!
si es sutil que queda cuando quiera ser directo XDDD

I LOVE IT

en un momento me llegue a imaginar que el consolador era una copia de mini harry, asi de absurdo XDDD

jajajajajajajaja...

harry sigue siendo un torpe...